jueves, 1 de septiembre de 2016

PLANTAS DE INTERIOR (39): SINGONIO, CABEZA DE FLECHA, SYNGONIUM PODOPHYLLUM

Descrita hacia 1829 por H. W. Schott, esta bella planta trepadora originaria de América tropical, se ha hecho muy famosa para decoración de interiores, gracias a sus hojas verdes matizadas en colores crema, su adaptabilidad, y su fácil mantenimiento.

Hoy en día existen numerosos cultivares, con el variegado de las hojas en distintas tonalidades de color crema, desde el blanco al rosado.

En sus cuidados tendremos en cuenta:

- Localización: Colocaremos nuestro singonio siempre en una habitación bien iluminada, protegida del sol directo, y de las corrientes de aire.

- Sustrato: Utilizaremos un buen sustrato universal, proporcionándole un buen drenaje. Frecuentemente, se suele tener el singonio en agua, pero aunque pueda vivir algunos meses en agua, no se trata de una planta acuática, y  a veces que sus hojas terminan estando amarillas y debilitadas de tenerlas solo con agua.

- Riego: Regaremos siempre dejando que el sustrato se seque un poco entre riego y riego. Si el sustrato se seca mucho, las hojas comenzaran a ponerse lacias, avisando de la falta de agua. Es recomendable regar con agua del tiempo o de temperatura templada, nunca con agua muy fría. Le sienta bien mantenerlo con buena humedad, sobretodo en verano, podremos pulverizar con agua tibia, y mantendremos un recipiente con agua cercano a la planta.

- Floración: Su flor es en verdad un espádice blanco que recubre la espata amarilla que es donde se encuentran la verdadera flor, a estilo de como ya vimos en entradas anteriores con el anturio. No suele ser frecuente y es de poca importancia, en relación con la belleza de su follaje.

- Multiplicación: Muy fácil, por esqueje, aquí podeís ver como hacerlo.

- Plagas y enfermedades: Puede ser atacada por tríps, ácaros, y cochinillas, por lo que utilizaremos productos adecuados para combatirlos, y por lo general para prevenir su aparición, mantendremos sus hojas libres de polvo, limpiándolas de vez en cuando con cuidado. Las enfermedades más comunes son de tipo fúngico, cuando se da este tipo de problema, poco se puede hacer por la planta, normalmente cortaremos la parte dañada y esperaremos a que se recupere, aunque en muchos casos no tiene solución y se acaba muriendo.

- Trasplante: La cambiaremos de maceta cuando veamos que las raíces están muy compactas, al menos una vez al año es recomendable añadir un poco de tierra nueva a la maceta o cambiar un poco la tierra de la parte superior.

Algunos problemas y soluciones:

- ¿Las hojas han perdido el variegado típico, y se muestran solo de color verde? Posiblemente se deba a falta de luz, intentaremos ubicar nuestra planta en un lugar con más luz.

- ¿Hojas de color amarillo y sin brillo? Puede pasar cuando la hoja es vieja, antes de secarse y caerse, toma este color, podremos cortarla para evitar que la planta siga perdiendo energía y potenciar la aparición de nuevas hojas. Si las hojas que se tornan amarillas no son hojas viejas, esto será debido a que la planta tiene alguna plaga como la araña roja, o a un exceso de riego.

- ¿Hojas pálidas pequeñas y sin brillo? Puede ser debido a una falta de nutrientes en el sustrato, normalmente también va acompañado de crecimiento lento y poco desarrollo en general. Utilizaremos un abono líquido, en dosis algo inferior a la que indica el fabricante una vez al mes.

- ¿Hojas desgarbadas de tallos largos y muy separadas unas de otras? Puede ser debido a falta de luz, ubicaremos en una zona más iluminada.

- ¿Manchas marrones circulares en las hojas? puede ser debido a un tipo de enfermedad, si son pocas o en una zona pequeña, cortaremos la hoja dañada y controlaremos mejor el riego evitando encharcamientos, con suerte puede que la planta se recupere, si vemos que ya as hojas nacen deformadas o con manchas poco podremos hacer.

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