domingo, 28 de abril de 2013

PLANTAS DE INTERIOR (18): ORQUÍDEA MARIPOSA, PHALAENOPSIS (phalaenopsis spp)

La sorpresa esta primavera me la ha dado mi Phalaenopsis con su preciosa vara floral, que seguramente esté hasta el verano dando flores.

La Phalaenopsis u orquídea mariposa es una elegante planta epífita que se ha hecho muy famosa en las casas por sus preciosas flores y duradera floración.

Es una planta de crecimiento lento, por lo que no es adecuada para impacientes. Dará de 1 a 3 hojas anualmente, y una floración de dos varas al año, más o menos, de unas 20 o 30 flores. Una espectacular floración que dura meses, sólo por eso merece la pena mantenerla.

Como todas las orquídeas es algo mimosa con los cuidados, pero lo más importante es que se adapte bien y seguir estos consejillos para tener éxito con esta hermosa planta:

- Localización: La ubicaremos en una maceta trasparente o un jarrón de cristal. Sus raices son verdes y hacen la fotosíntesis, por eso evitaremos macetas de barro para esta orquídea. Elegiremos un lugar ventilado y sin corrientes, con una temperatura ideal entre los 20 y 30 ºC.

- Luz: Requiere mucha luz, pero nunca sol directo, que le puede quemar las hojas y raices. La luz se la proporcionaremos filtrada, de manera indirecta, o trás una ventana con visillo orientada al Este u Oeste.

- Sustrato: Utilizaremos un sustrato especial para orquídeas, que ya se vende mezclado en tiendas, y les suele ir bien. Habrá que cambiarlo cada dos o tres años; les gusta tener las raices algo apretadas y siempre con buen drenaje. Habrá que revisar la salud de las raices cada cierto tiempo, aprovechando que la maceta es transparente.

- Riego: Regaremos con agua mineral o posada (sin cloro, ni cal), aguanta bien sin regar varios días, la planta nos indica cuando necesita agua, esto será cuando veamos que las raices verdes se tornan color grís plateado y notemos la tierra seca. Le gusta la humedad, pero evitaremos que la planta este en contacto directo con el agua, colocaremos algún recipiente cerca con agua para aumentar la humedad ambiente de la zona, o colocaremos la planta sobre un plato con guijarros y algo de agua de tal manera que no llege a tocarse la maceta con el agua en su parte inferior.

- Abono: utilizaremos un abono específico para orquídeas, pero en menor dosis que la indicada por el fabricante, para evitar posibles quemaduras, más o menos cada 20 días en época de floración y siempre con el sustrato húmedo.

- Floración: Espectacular, una vez al año, pero bastante prolongada, cada vara puede dar unas 20 o 30 flores, y dura varios meses. Hay veces que por el peso de las flores requiere entutorar las varas con cuidado para evitar que se parta. Es importante durante la floración que el lugar este ventilado, evitaremos tener fruta y alimentos o fumar cerca de ella, para evitar que se caigan los botones florales, también evitaremos mover la planta durante la floración y cambios bruscos. Trás la floración cortaremos la vara por el segundo nudo.

- Multiplicación: bastante complicada, se realiza mediante los "keikis" que nacen a veces de la vara floral, cuando tienen unos 3 cm de raiz. Tardan en desarrollarse y dar flor.

- Enfermedades y plagas: Lo más común es la podredumbre de tallo y raiz, por eso evitaremos riegos excesivos y vigilaremos las raices, también suele ser atacada por cochinillas y ácaros, por lo que con frecuencia limpiaremos el polvo de la superficie de sus hojas con un pincel fino.

Se que esta planta es algo más complicada que las plantas que suelo publicar en el blog, pero es muy común verla en tiendas, sobre todo en esta época que se acerca el día de la madre, por eso si la pensabais regalar, u os la han regalado, recordad que aunque sea un poco mimosa, merece la pena tenerla, y os sorprenderá cuando menos lo espereis.

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